Tanto monta, monta tanto.


Hace un par de días, el probablemente mejor cómico de la televisión de este país (Hermann Tertsch no cuenta, porque aunque a veces también haga mucho de reír con lo que dice, creo que no lo hace a propósito, aunque esto último no podría asegurarlo) bordó al final de su monólogo lo que podría denominarse "alto humor político". Andreu Buenafuente, catalán y del Barça, embadurnó ambas cosas de ironía, el catalanismo y el barcelonismo, y nos regaló el que yo considero mejor chiste del año (minuto 07:40. Nótese que se queda huérfano de aplausos. Eso va a ser que las bromas de pedos siguen calando más en el público español), desmarcándose así de sus compañeros de cadena y vapuleando las directrices de la corrección y las políticas de empresa. Reírse de uno mismo y de su entorno suele ser el primer paso hacia la libertad, y si además esto se hace sin complejos y abundando en un tema tabú en Cataluña, como es dar cera a los radicales, el resultado acaba siendo una verdad de las gordas gordísimas. Y al que le pique, que se rasque.

Imagen tomada prestada de aquí.

Aminatu Haidar


La activista por los derechos de los saharauis, Aminatu Haidar, premio Robert Kennedy entre otros, cumple hoy tres semanas en huelga de hambre desde su exilio forzado (o no tanto) en el aeropuerto de Lanzarote. El Gobierno de España, el del talante y el buen rollo, ya no sabe cómo quitarse el marrón de encima, y el afable Moratinos, en un intento claro de quedar bien con todos, dio buena prueba de ello ofreciéndole hace unos días a la saharaui la nacionalidad española, a sabiendas de que Haidar no aceptaría, de que no puede aceptar porque no es esa su lucha. A decir verdad, tampoco es que el ministro pueda hacer mucho más en una situación en la que está todo por hacer, empezando por dejar de amagarse ante nuestros vecinos del sur. Y es que la activista, siguiendo los dictados de sus convicciones, actúa exactamente como tiene que actuar, que no es de otra manera sino llevando a la portada de los periódicos la bochornosa situación en el Sahara occidental, en un intento de llamar la atención de la comunidad internacional sobre el abandono y el sometimiento que sufre su gente, víctima de una represión constante. Después de más de 30 años, ningún gobierno democrático de este país ha hecho el más mínimo esfuerzo por ayudar a un pueblo que una vez estuvo bajo nuestra bandera, y que ahora se ve pisoteado por Rabat y expoliado por las grandes multinacionales. Claro, que cuando eran españoles (a la fuerza) nos dejaron bien claro con el Frente Polisario que no nos querían allí, y ahora que son marroquíes (a la fuerza) y han cambiado Guatemala por Guatepeor sacan a pasear deudas históricas reclamando, con razón o sin ella (¿hablamos de ética o de política?), la cuenta pendiente que el entonces joven príncipe Juan Carlos I se comprometió a saldar en 1975, con el objetivo final de que se acaten las distintas resoluciones que desde la ONU han reconocido el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

Este asunto es demasiado turbio, y lo es por la connivencia de los estados español y marroquí, como para tener una solución rápida, y menos aún para que la solución sea realmente eficiente y solventar así de una vez por todas un conflicto que todos intentan esconder bajo la alfombra de la vergüenza, la misma que no tienen los que se llenan la boca hablando de derechos humanos desde sus poltronas en el Congreso.

Imagen tomada prestada de aquí.

La T, la I, la M y la O.

Por cierto, y al hilo de este tipo de concursos, una amable lectora ha resuelto el enigma matemático propuesto en este otro post, aunque ahora necesitaré otro lector que me explique la explicación…

Nota: Después de un arduo trabajo de investigacíon (vale, arduo, arduo, no mucho) parece que estos procedimientos un tanto dudosillos son el pan de cada día en los concursitos de marras. Dos ejemplos entre miles aquí y aquí.

Es triste de pedir, pero más triste es de robar.

Se acaba de presentar en el Congreso el anteproyecto de la nueva Ley de Economía Sostenible propuesta por el Partido Socialista. El modelo, presentado en 198 páginas y que aspira a modificar determinados mecanismos económicos actuales, incluye apartados más que loables, poniendo el acento en I+D+I, actuaciones medioambientales, reducción de trabas administrativas en la creación de nuevas empresas o medidas para evitar la mora en el pago de la Administración Pública y ayuntamientos. Hasta ahí todo bien, de no ser porque este refrito de buenas intenciones ya se ha intentado aplicar por separado anteriormente y no sólo no se ha sabido hacer, sino que se ha convertido en una cadena de despropósitos que, a menudo, han contradicho en la práctica cada una de las promesas del ejecutivo nacional. Sólo hay que repasar los recortes en investigación (que entre otras cosas, llevaron a la dimisión al reputado científico Mariano Barbacid) el desastre en la promoción y gestión de un nuevo modelo energético más limpio y la falta de un compromiso real sobre los protocolos internacionales de reducción de gases, o las deudas millonarias que acumulan muchos consistorios y administraciones que han llevado a la ruina a miles de empresas.

Además, esta ley se ha presentado sin un acuerdo con los agentes sociales y sin haber alcanzado un consenso con los 17 gobiernos autonómicos, lo que evidencia aún más su naturaleza meramente intencional, desprovista de recursos reales para su aplicación.

Como colofón, se ha incluido en la disposición final primera del anteproyecto de Ley de Economía Sostenible la posibilidad de interrumpir Internet, previa autorización judicial, a aquellos abonados que descarguen archivos protegidos por derechos de autor, para lo que el texto prevé modificaciones en otros dos textos, la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) y la Ley de Servicios para la Sociedad de la Información (LSSI). Esta medida, similar a la de los gobiernos francés y británico, persigue de manera encubierta la libertad de los usuarios de Internet, espiando su comportamiento desde una comisión de arbitraje (Comisión de la Propiedad Intelectual) que se creará a tal efecto desde el Ministerio de Cultura de González-Sinde, y anteponiendo determinados intereses económicos a los derechos individuales de los ciudadanos. Comisión independiente compuesta por expertos", según la ministra. Independiente y expertos. Ja.

Así, y desde esta misma mañana, diferentes profesionales de la Red, periodistas, bloggers y usuarios, han colgado en sus webs el siguiente manifiesto "en defensa de los derechos fundamentales en Internet". He de decir que con algunos puntos coincido plenamente y con otros tengo discrepancias, pero en cualquier caso me parece de interés informativo su difusión:

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Desde este blog quiero manifestar mi apoyo a artistas y creadores, pilares fundamentales de la cultura de cualquier país, reconociendo su preocupación y defensa legítima de su trabajo, pero no puedo dejar de afirmar que éste no es el camino. Internet ha venido para quedarse, y los nuevos medios de distribución sustituirán (ya lo están haciendo) a los tradicionales. El soporte físico está abocado a su desaparición de manera irremediable y, más pronto que tarde, cedés y vinilos serán objetos de coleccionista. Por si esto fuera poco, con Internet se ha facilitado el acceso a la cultura a las clases sociales menos pudientes, por no hablar de la promoción que significa, a través de plataformas como myspace, para aquellos músicos noveles que ven cerradas las puertas de la industria tal y como la habíamos conocido hasta ahora. La única vía de negociación pasa, sin duda, por el convencimiento de que el mercado discográfico ha mutado, que la situación es distinta, y las medidas a adoptar deben mirar al futuro, y no al pasado, para ir en consonancia con estos nuevos tiempos. El CD ha muerto. ¡Viva la música!

Imagen tomada prestada de aquí.

Who watches the Watchmen?

Ahora va a resultar que algún iluminado se ha empezado a empercatar de que el gobierno de la nación (de la de ahora) utiliza un sistema de escucha telefónica sin prestar mucha atención a lo que debería ser el derecho civil y la privacidad individual y ciudadana. Y yo, que soy malpensante por naturaleza, me pregunto para qué leches compra un gobierno de la nación (de la de antes) un artilugio como SITEL si no es para escuchar de manera sibilina lo que se dice en corrillos y a sotto voce. Que sí, que lo maligno no es el aparato en cuestión, sino quienes lo manejan, pero cuando a los mandos está la clase política de la nación (de ésta, la de ahora y la de antes) la garantía de un uso ético de semejante cotilla electrónico vale lo que un pagaré a dos años de un constructor de la especie de los leonados, como los buitres.

Los gobiernos de las naciones (de ésta, de las otras, de las de ahora y de las de antes) han utilizado desde siempre sistemas de escucha telefónica, rastreo de correos electrónicos y hasta habrán cacheado a alguna paloma mensajera con cara de sospechosa en aras de la seguridad general, y con ese mismo propósito, han mantenido en secreto sus métodos hasta que ellos han decidido hacerlos públicos, lo que indefectiblemente conduce a la conclusión de que al final sólo sabemos lo que los hombres de negro quieren que sepamos. Por si acaso, y con el fin de contribuir poniendo mi granito de arena en esta psicosis conspiranoica, yo ya he chequeado si tengo el móvil pinchado siguiendo las instrucciones que publicó la revista Época el pasado mes de julio. Marcas *#06# y si te sale el número de serie del aparato es que nadie se ha interesado por tu miserable vida. Aunque igual todo es una estrategia para que el móvil quede desprotegido una vez marcada la secuencia en cuestión, o peor aún, autopinchado y con envío automático de la conversación a la redacción de Sálvame, donde pequeños aprendices de Karmele salivan escuchándote decirle a tu madre que lo del forúnculo en el culo va mucho mejor que antesdeayer.

Y tú, ¿de verdad no vas a marcar la maldita secuencia?

(Como siga así, acabaré escribiendo la séptima temporada de LOST del tirón)

Yo te entiendo

Querido José Ramón Julio (me permito tutearte):

No podía dejar pasar la ocasión de dedicarte una entrada en este mísero blog, que se hace grande sólo por mentar tu nombre, ahora que estos cabronazos de El Jueves (yeyés de mierda, que diría el filósofo) te han zurrado la badana tan inmerecidamente, choteándose de ti con un VÍDEO que han COLGADO EN SU WEB.

Tú, adalid de la rebeldía ochentera, Rey del Pollo Frito, pero rey al fin y al cabo que es lo que cuenta; tú que hiciste grande el rock urbano y además en cristiano, que es lo chungo, y que le den por saco a The Clash y compañía, que no había dIOS que los entendiera cantando en extranjero.

Tú, cuya palabra era maná de sabiduría en las mejores y más profundas tertulias de la televisión de este país, como la que nos enriquecía cultural y espiritualmente cada noche en Crónicas Marcianas, ¿y qué si gastas en cremas lo que otros no pueden en comida, o si tu cirujano de estética se limpia el culo con billetes de quinientos desde que tú eres su cliente, aunque sin duda lo niegues en un alarde de modestia para no hacernos sentir mal a los narigones que en el mundo somos legión?

Tú, porque te has enrocado en la SGAE, dedicando tu tiempo y tu talento a defender que la música debe costar dinero, y además mucho, te critican por los rincones los majaderos de la cultura libre, sin entender que sólo intentas vaciar los bolsillos de la muchachada para que no les queden perras para vicios y sigan así el camino de la virtud.

Tú, que no has dudado en medirle la cara con tus nudillos a algún periodista tocapelotas, en defensa de tu honor como los caballeros de verdad, porque algunos sólo aprenden a pescozones que hay cosas que no se preguntan, y porque un correctivo de jarabe de palo a tiempo no viene mal a nadie y evita muchas confusiones y, sobre todo, innecesarias pérdidas de tiempo conversando.

Tú, oh tú, ahora eres blanco de graciosillos de medio pelo (también fuiste blanco, aunque te pusieran morado a pedradas, en el Viña Rock. Pero eso ya está olvidado, que rencoroso no eres) que disfrazan de humor lo que no es otra cosa que ignorancia, condenándote a la burla a la que una vez son siempre sometidos los jenios de tu talla.

Yo entiendo que seas como eres.

Aclaración para los amables señores que, a sueldo de Don José Ramón Julio, se dice que peinan la red buscando, con ánimo de meterles mano (en la cartera), a los malandrines desocupados que le tocan los huevos al Sr. Martínez Márquez: Ni sé lo que es la ironía, ni el doble sentido, ni la sátira ni nada que se le parezca. Yo sólo sé hablar desde el corazón.

Réquiem





Vivo en Águilas, un precioso pueblo murciano que limita con Almería por la costa. Durante años, el motor de la economía local fueron la agricultura y la pesca, y las tardes de mi niñez parecían escritas por un guionista de Verano Azul. Conforme transcurrían los años 80, y probablemente imbuidos por el cine patrio que 20 años antes había llenado nuestras salas de señoras estupendas de la lejana Europa, las mentes preclaras de nuestra Casa Consistorial entendieron tarde y mal que el turismo podría ser una fuente de ingresos, y desde entonces los aguileños hemos vivido en tierra de nadie, sin saber si queríamos ser Ibiza o Benidorm, cuando sólo teníamos que ser nosotros.

Estos últimos años, como en muchos otros lugares de España, el ahora denostado ladrillo sembraba sin discreción y a discreción nuestras calles de huevos de oro, hasta que la gallina ha decidido emigrar a otro corral. Personalmente siento vértigo al contemplar la verdadera riqueza de un pueblo esquilmada, al ver cómo nuestras señas de identidad han sido lapidadas con el beneplácito de unos ciudadanos casi tan analfabetos como sus gobernantes, unos paisanos que sin saberlo, sin querer saberlo, asistían a un entierro vestidos con traje de cocktail. Hoy, tras la fiesta, llega la resaca, aunque esta borrachera de avaricia duele más en el corazón que en la cabeza.

La Isla del Fraile se encuentra a unos dos kilómetros de la población, con acceso mediante un sendero que transcurre sobre la línea de costa, en una zona paradisíaca y escoltada desde tierra por la Playa Amarilla, una cala virgen de arena finísima y aguas de una pureza casi única en el levante español. Hace ya unos años y habiendo sido elegido alcalde un empresario local, cabeza de lista de un partido independiente y propietario de unas tierras que lindan con la playa mencionada, se procedió a la recalificación de dichos terrenos tras pacto político con el Partido Popular. Con el paso del tiempo, el número uno del P.P. en Águilas acabó en la Alcaldía (y ahí continúa, democráticamente respaldado por sus conciudadanos y toreando imputaciones de cuando en cuando) y las tierras fueron vendidas a un grupo inmobiliario asturiano que empezó a construir en este enclave un resort de lujo. Desconozco las condiciones urbanísticas de los terrenos, no he estudiado el plan parcial ni hecho un análisis sobre si éste se está llevando a cabo de forma regular, pero todos esos detalles se antojan menores cuando ves cómo alguien entierra tus recuerdos robándoselos a tus hijos, sepultando un patrimonio natural que no se entiende en términos económicos.

La asociación aguileña Águilas Natura ha denunciado la tropelía medioambiental que se está cometiendo en la zona. Podéis creerme si os digo que, en un pueblo como éste, levantar la voz y dar la cara de esta manera es todo un ejercicio de coherencia y valentía. Este post sólo es un aplauso sincero hacia Águilas Natura por su iniciativa.


El Camino de las Estrellas


En un par de días partiré hacia Roncesvalles. Desde allí, a mil kilómetros de casa, encaminaré mis pasos a Finisterre, con una mochila cargada de preguntas cuyas respuestas no se encuentran en la tierra que ahora habito, ni en los bares en los que me emborracho con mis amigos, los mejores que podría tener, ni en las calles que recorro cada día. Dicen que probablemente esas respuestas estén ya dentro de mí, que lo han estado siempre, pero yo no termino de encontrarlas. Quizá me las acaben susurrando los montes navarros, o las llanuras del Bierzo, o se escondan bajo una piedra en la Costa da Morte, allí donde acaba el mundo. Quizá no.

Como sabéis, por higiene más que por otra cosa, los comentarios de este blog tienen que ser autorizados por mí antes de que se publiquen, así que no me echéis los perros si desde el lunes no aparecen las palabras con las que tan amablemente correspondéis a lo que aquí escribo.

En cualquier caso, gracias por pasar por esta casa, que es la vuestra.

Hasta pronto.

Tres cáscaras de nuez y el garbanzo en el bolsillo


Que de truhanes está el mundo lleno no es noticia que alarme a nadie. Lo cierto es que no es ni noticia. Engañar es atributo inherente a todo ser vivo, desde insectos a plantas, desde bacterias y microbios a mastodontes tiranosáuricos. Y nosotros, oh seres supremos cúspide de la cadena alimenticia, hemos perfeccionado la técnica hasta hacer de la estafa a nuestros propios congéneres casi un deber diario. El sábado estuve sometido a algo así como un arresto domiciliario, y mi perenne insomnio, entonces cálidamente arropado por unas décimas de fiebre, me llevó a sumirme en un zapin feroz, necrótico e incontrolado. Heme aquí que tropecé sin remedio con uno de esos concursos sacaperras vía telefónica que han hecho de la madrugada televisiva su cortijo horario (bendito Canal 24h), y uno de ellos llamó mi atención durante un par de minutos, superando en mucho el tiempo que dediqué a resolver los intrincadísimos acertijos del resto de los canales (entre ellos “Ciudad española con cinco “a”, que empieza por Gua y termina por lajara”). El caso es que en La Sexta, una tipa recauchutada hasta las pestañas, salida de las páginas centrales de revista de lateral de kiosco, proponía a gritos un ejercicio matemático que me parecía insultantemente sencillo a la vista de los 50000 euros de premio. Más por entretenimiento y afición a los números que por la intención de acostarme millonario de antiguas pesetas (las nuevas pesetas aún no acabo de encontrarlas por ningún sitio), reviví mis tiempos escolares y su “Cálculo mental, cálculo rápido” y realicé el ejercicio: -12. Fácil. No, espera, acaba de llamar alguien con ese resultado y la rubia le ha dicho que no. A ver… no sé, quizá ese signo de interrogación después del de igual… Joder, parece un 2… Ya está: -10.

Pues ni -10, ni 50, ni 52, ni 3,14159265, ni su puta madre.

568. No acertó nadie, ni una sola de las cientos de llamadas que pasaron al aire desde las dos y media de la madrugada hasta las seis de la mañana, hora en la que acabó el programa. Por cierto, una nimiedad: en la letra pequeña que sale justo bajo la línea de flotación de esta Pamela Anderson patria, de vez en cuando te dejan caer que el premio seguro es de quinientos, mil o dos mil euros, dependiendo del programa, y que lo de las 50000 castañas es un bote que te lo dan si después de adivinar (porque no es resolver, es adivinar) el resultado, rizas el rizo y le dices a la simpática presentadora cuáles son los seis números del 0 al 100 que hay escritos en un papelito en el interior de otro sobre. Vamos, como acertar la primitiva, pero entre unos cuantos millones más de probabilidades.

Ahora las reflexiones y los pensamientos malvados:

  1. Puesto que el programa dura tres horas y media, y si algún iluminado llamara con la respuesta correcta a los pocos minutos, una vez que el operador de turno le coja el teléfono y confirme la solución, ¿lo pasará a directo o lo dejará esperando hasta el final?
  2. Porque, digo yo que soy un alma cándida, no lo pondrán en cola de espera para decirle a falta de cinco minutos que no queda tiempo para pasar su llamada y que pruebe suerte otro día, ¿no?

Asco de teles, gobiernos que las permiten y país de pan y circo.

Por cierto, si alguien se anima a explicarme lo del 568, le quedaré agradecido. Ojiplático y agradecido.

Proa al Castillo de Águilas


He salido a conectar el ordenador (a mi casa aún no ha llegado esto del Internet, y mira que lo intenta. Acabaré atrancando puertas y ventanas rollo peli de George A. Romero) y he pillado señal junto a un centro comercial que hay sólo a unos minutos a pie. Como me parecía patético sentarme en la puerta, con un cigarro entre los labios y el portátil sobre mis rodillas a lo Indigente 2.0, he tirado del Google Reader, me he bajado vuestros blogs, y he vuelto a casa, que andar a las cuatro y media de la madrugada con un ordenador por determinados barrios sólo puede traerme problemas.


Las cosas han cambiado por aquí y he dejado de perseguir dragones, al menos de momento. Me he envainado los labios y las espadas, que hacen mala junta con el salitre, y reparto mis ratos del campo a la mar, con la certeza de que volverán los malos tiempos, y con la alegría de saberlos aún lejanos e inofensivos. Igual en unos días vuelvo a escribir, que las ideas me siguen bullendo en la cabeza. Lo que pasa es que ahora no me importa que lo hagan, ni me importa que no me importe.


Feliz verano a todos.

Michael Jackson



Prácticamente me crié en casa de mi abuela materna. Vivía en el Cabezo del Molino, una suerte de callejuelas intrincadas que ascendían como serpientes hacia un viejo molino que nunca vi funcionar y que, sobre todo en estos meses, se llenaban de vida cada noche: gatos sin casa, ni dueño, ni collar antiparasitario, gitanillos semidesnudos corriendo descalzos y divirtiéndose con juegos que hoy desaconsejaría cualquier manual de pedagogía, mujeres que departían alegres sentadas en corro en la puerta de las casas, perfectamente acomodadas en sillas con el asiento de esparto o acunándose en mecedoras casi desvencijadas, mientras sus hombres apuraban un Celtas solucionando los problemas del mundo en el bar de Paco, y puertas que nunca se cerraban para que entrara el fresco en verano. Allí, sentado en un viejo sofá, en casa de mi abuela y por Nochevieja, contemplé el miedo por primera vez, en forma de un chico negro convertido en un zombie que bailaba en mitad de la calle. Y cómo bailaba.


Hace cuatro horas que ha muerto Michael Jackson, y sus canciones son ahora las que danzan en una fiesta improvisada en mi salón. No faltarán buitres, hienas y necrófagos varios haciendo dinero desde mañana mismo: que si renegó de su raza (acabo de oírlo en la CNN), que si se tomó el “dejad que los niños de acerquen a mí” de una manera demasiado literal, que si era un desequilibrado porque su padre le medía el lomo de pequeño o que si estaba en la ruina, serán menú único de las cadenas de telemierda. Luego, en las promociones (que diría el gran Gasset), anunciamos una recopilación del Rey del Pop, nos repartimos los cuartos, y todos tan contentos. Yo no voy a ir por ahí. Ni por el otro lado, que de detractores y fanáticos está el mundo lleno. Además, seguro que San Pedro ya se está encargando de eso.


Con Jackson muere, en mi opinión, uno de los últimos símbolos que conocerá nuestra sociedad, porque ya no se hacen ídolos con treinta años de garantía (si acaso, de un par de temporadas de Operación Triunfo como mucho). Thriller, el Moonwalker o echarse la mano a los huevos al grito de uuhhh permanecerán en la memoria colectiva de millones de personas para siempre, porque hay cosas que pasan sin llamar y se quedan a vivir por ahí dentro, pegándose al corazón como el caracolillo a los barcos.


No sé, podría escribir toda la noche sobre su forma de bailar, la que él inventó, o sobre lo mágico y perfecto de algunas de sus canciones, pero ya sabéis que esta noche tengo parranda en casa, y Billie Jean acaba de subirse a la mesa y me está tirando todos los vasos.

Ahora

¡Otro más! Van siete. No, no, espera. Uno, dos… ocho. Ocho mosquitos minuciosa y necrológicamente apilados en el cenicero. Entre las feroces gaviotas protegiendo sus nidos sobre mi tejado y los culícidos que me sobreviven, voy a tener que acabar abandonando la costumbre de escribir de noche en el balcón si no quiero morir picoteado y desangrado en una de éstas. Ya casi amanece (que no es poco), y unos y otras acabarán yéndose a dormir y a desayunar respectivamente. Y un día más, y un día menos.


Yo he disfrutado desde aquí, apenas hará unos minutos, de un espectáculo cada vez menos frecuente en las costas de nuestro país, porque hemos esquilmado nuestro mar y por(lo)que el pescado que llega de las costas africanas es mucho más barato; hablo del espectáculo de contemplar un puñado de pequeños barcos pesqueros procesionando cuando el sol apenas comienza a eyacular sus primeros rayos, de observar cómo cada una de sus lucecitas verdes y rojas acababan perdiéndose al salir de la bahía alejándose del puerto en su fade out diario, regalándome la sensación agridulce de participar de un ritual casi sagrado, tan antiguo como el hombre, y que agoniza ya irremediablemente. En unos días yo también lo haré, lo de perderme arañando el Mediterráneo, gobernando torpemente el pequeño velero que me va a hacer compañía este verano: a mi izquierda el Cabo de Cope un día, a mi derecha la Isla de San Juan de los Terreros otro, o Cabo Tiñoso y sus acantilados si la mar está buena unas semanas más adelante. Luego, en tierra, la CBF que acabo de terminar de pagar con no poco esfuerzo dos años después de verla por primera vez en aquel taller del centro, me esperará resignada hasta septiembre, cuando las carreteras estén limpias de correManoloquenosquitanelsitiodelasombrilla con prisa que espolean sus turismos a lo “Conquista del Oeste”, de niñatos con prisa que consumen fines de semana por turulos de billetes de 20, y de mi propia prisa de no tener prisa.


Sería complicado explicarlo todo ahora: lo de mi insomnio, lo de las olas perfectas encrestadas de sueños, lo de cambiar el dinero por el tiempo y el futuro por el presente, lo de por qué vuelvo a usar mis Wayfarer, lo de volver caminando de madrugada desde el Casino con “Smokers outside the Hospital Doors” rebotando en mi cabeza como la bola gigante de un pinball, lo de las tortas de azúcar…




El silencio y la sonrisa de esta noche. El silencio. La sonrisa. Eso es más fácil de comprender. Pero ya está amaneciendo.

Nota: Imagen tomada prestada de aquí.

¡Al abordaje mis valientes!


He querido dejar pasar un par de días antes de escribir sobre el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo. Para empezar, me reconozco agnóstico en cuanto a política se refiere. En palabras menores, soy de “si no lo veo, no lo creo”, y en mayores, recelo de la democracia y por ende de cualquier sistema que decida lo que es mejor o peor en función de la cantidad de adeptos de la propuesta. Puede que este trauma de mi juventud tardía me venga dado porque he nadado en algunos ámbitos de mi vida a contracorriente las más de las veces, o porque no creo en la gente más allá de las personas. La democracia es el sistema más justo, indudablemente, para aquellos que son mayoría.



Después de esta entradilla perfectamente prescindible y centrándome en lo que ocurría en esas preciosas cajas de metacrilato (que no de Pandora. O sí.) el pasado domingo, la primera conclusión que me asalta es la de que la cosa está jodida. El partido gobernante corrió, poco después de las diez de la noche y usando como médium a la planetaria Leire Pajín, a esconderse detrás de un discurso previsible, escrito con seguridad hace varios días, y vacío de autocrítica y responsabilidad. La crisis, la misma que antes no existía y era impronunciable una vez se flanqueaban los leones y se empezaban a subir las escaleras del Congreso, ahora es la panacea que todo lo explica, incluyendo el batacazo (sí, batacazo porque lo sufre quien ganó con holgura las elecciones hace tan sólo 15 meses) socialista. Lo que no aclaró la Sra. Pajín (ni, por supuesto, la Vicepresidenta Primera, que notablemente azarada esquivaba regularmente –por lo regulero y por la regularidad con la que lo hacía- las preguntas de la rueda de prensa) es por qué otros países europeos igualmente azotados por la crisis, como Francia, Alemania o Italia, veían cómo los partidos que los gobiernan se veían respaldados en mucha mayor medida que el ejecutivo español. Al Sr. Presidente no lo vi por allí. Cosas de imagen y eso.



Las hordas populares, mientras tanto, lo celebraban por todo lo alto en la calle Génova, entre albricias, alboroto y banderas de España. Vamos, como la Champions del Barça, excepto por las banderas (de España). Desde el balcón, Rajoy se inflaba como un globo mientras en sus ojos se adivinaba el mismo brillo que tenía Transfer, el zorro cabrón que le puso las peras a cuarto a Willy Fog durante 39 días (que sí, que fueron 39 porque viajaban en dirección a la salida del sol y bla bla bla). “Lo tengo a huevo” debió pensar. Igual luego se dio cuenta de que sus resultados eran PEORES que en los anteriores comicios europeos y que, con la que está cayendo, ganar de penalty injusto en el último minuto sólo da gustirrinín en el fútbol, y en política hace falta jugar bien para llevarse algún título.



El resto de los grupos políticos a concurso hicieron un papel más que digno, considerando el ostracismo al que han estado condenados en portadas de diarios nacionales y titulares de telediarios. En una sociedad lamentablemente maniqueísta es complicado ser el tercero en discordia, más cuando son varios los terceros.



En fin, que lo único positivo ha sido el escaño del Partido Pirata Sueco. Hay que joderse que tengan que llegar los piratas a salvarnos de los ladrones.



Nota: No quería dejar pasar las declaraciones de Carlos Fabra, dirigente del Partido Popular castellonense, en las que mantiene que a los españoles no les importa si él o Camps son culpables de los delitos que se les atribuyen. Señor Fabra, si se demuestra que es usted culpable y que me ha robado a mí, a mi familia, a mis amigos y al resto de españolitos que pagamos su pingüe sueldo, no sólo me importará, sino que me satisfará enormemente verle en la cárcel.

Y otros non

Hace un par de días, o de noches, Andreu Buenafuente invitó a su programa al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, a propósito de las elecciones al Parlamento Europeo (ya sabéis, ese Valhalla de políticos somnolientos y somnolientes donde se toman decisiones importantísimas y que los americanos sintonizan en su Comedy Channel). El caso es que a los populares nunca se les ha dado bien lo de la chanza y el chascarrillo, en mi opinión cosa incomprensible contando entre sus filas con el sinpar Juanito Navarro. Si además el contexto los sitúa en territorio comanche, véase La Sexta o Cuatro, la sonrisa pasa a risa nerviosa en menos que se le da un pespunte a un traje. Sin embargo, Núñez Feijóo se fajóo (perdón) mejor que bien; empatizó con el público y barajó lo serio con lo cómico, lo español con lo gallego y lo político con lo ciudadano, todo ello sin parecer forzado ni incómodo, y sin renunciar a sus ideas pero dando en todo momento la impresión de que éstas no son estancas. Quizá haya ahí fuera una generación pepera, más allá de tipos de barba plateada, lideresas y alcaldes capitalinos jolinesnomedejanjugarconlosmayores, a la que se le debería prestar más atención dentro y fuera de su propio partido. Y es que aprender a moverse en determinados bailes televisivos es más importante que la letra de la canción, y el Presidente gallego lo hizo tan bien que por momentos casi parecía socialista.


Ahora, hace apenas unos minutos, el también gallego Pepe Blanco ha visitado el mismo plató. Lo del ministro de Fomento es comprensible (lo del ministro, no lo de ministro): González tenía su Guerra (y menuda guerra), Aznar su Alvarez-Cascos y Zapatero su Pepiño Blanco. El poli bueno y el poli malo, aunque a veces todos parezcan Clouseau.


Blanco ha terminado su intervención con un, literalmente y refiriéndose al Presiden Montilla, “es una persona con principios, PERO es buena gente".


N. del A: Me avisa mi editor de que este post no lo he rematado con una de esas frasecillas finales marca de la casa. No me ha costado demasiado convencerlo de que no alcanzaría la cota de la del Sr. Blanco y así se queda.

El viaje a ninguna parte

El próximo día 8 de junio se realizará en el Palau Sant Jordi de Barcelona un homenaje a Pepe Rubianes, acto que contará con la participación de algunos de sus amigos entre los que, sin necesidad ninguna de imitar a Dinio, a Pocholo, o a cualesquiera otro claro ejemplo de candidato al Nobel de los muchos que superpueblan nuestro ecléctico país, se encuentran grandes cómicos y artistas como Andreu Buenafuente, Faemino y Cansado o Tricicle. Rubianes, que se pateó prácticamente todos los teatros de la piel de toro llevando su incorrecta flema catalana por orgullosa bandera, decidió hace unos meses comenzar una gira por el Más Allá, donde a buen seguro no le faltará público, dejándonos a los del Más Acá con unas cuantas risas pendientes. Que no cunda el pánico, que al final seguro que nos las cobraremos; para estas cosas de la última función hace tiempo que tenemos la entrada numerada en el bolsillo. El caso es que, entonces, escribí un post sobre el humorista incidiendo en lo complicadísimo de separar el Rubianes sobre las tablas del Rubianes fuera de ellas, y de su talento para insertar monólogos brillantemente corrosivos entre taco y taco, post que acabó como casi todos en el desguace de los blogs y cubriéndose del óxido de loqueyanoesnoticia. Decidí dejar fuera la polémica suscitada con su Puta España y la querencia que, auspiciada por los de siempre, despertó de inmediato su yugular entre los defensores de la patria mía. Esta noche he resuelto terminar esa entrada, y hacerlo de una forma breve y concisa: me enorgullezco de los cómicos incorrectos, de los que hacen del humor un despertador de conciencias, de los agitadores, de los que reparten a diestra y siniestra, y de los que se ríen de sí mismos por encima de cualquier otra cosa. Y es que de ahí a presentar un programa en La Sexta a primera hora de la noche sólo hay un paso que, por suerte, a algunos no les interesa dar. Gracias por las risas, Pepe. Y también por las veces que no me hiciste ni puta gracia.

Cómo puede un ratón ayudar a un perro abandonado

Acogelos.org, gracias a la colaboración de Scalibor, ha iniciado una campaña por internet para que cualquier usuario pueda, de manera gratuita, participar en un sistema de donaciones de collares antiparasitarios para los refugios de perros abandonados de toda España. Sólo tienes que hacer click aquí, poner tu dirección de e-mail y pinchar sobre el botón que pone "Quiero ayudar a proteger a un perro abandonado". No me obliguéis a ir a vuestra casa a convenceros de otra manera...

Viene del post de Theo, "Un día Brahms"

(De aquí) Lo de los tests del Facebook tiene para un post completo. Para más de uno. Yo mismo, y según se desprende de mis respuestas a estos legos psicológicos (ríete tú de la prueba Voight-Kampff), paridos probablemente en horario de oficina por algún abnegado funcionario de la administración local, entre el café de las 10:00 a.m. y el de las 10:15 a.m., y posterior y altruistamente entregado a la comunidad cibernética en aras del bien común aunque en detrimento del buscaminas, he pasado de ser el mismísimo Stanley Kubrick a, apenas unas líneas más arriba, ser degradado a caja de condones del Mercadona; también me he transmutado en cuestión de segundos de David Bowie a un labrador Retriever, pero tratándose de Bowie cualquier cosa es posible, así que eso no me extraña tanto.

Pues siguiendo con la tontuna de los tests, y en particular con los referidos a elegir canción/libro/peli, tengo que confesar que siempre me he negado a contestar (ns/nc). Recuerdo que una vez elaboré una especie de top 3, que se convirtió en breve en top 5, para acabar en un top 10 al que suicidé por incompleto, injusto y variable, y de los tres adjetivos mencionados, cada uno de ellos explica a los otros dos. Y es que estas cosas de enumerar cosas se deberían responder una vez estirada la pata, porque digo yo que dada la inconveniencia para seguir aprendiendo y disfrutando que supone el rigor mortis (bah, una tontería), ésta es la única garantía de acomodar definitivamente nuestro listado de preferencias en el pretérito perfecto de indicativo. Hasta ese lejaníiisimo día seguiré esperanzado en encender un cigarro siendo El túnel y apagarlo siendo el número 121 de The Amazing Spider-Man, esa pequeña obra maestra en la que Gwen Stacy abandona el mundo de los dibujos vivos, pero no el corazón de Peter Parker. Y es que, si nos falta la posibilidad de cambiar de opinión sin ton ni son, ¿qué nos queda?



Sólo espero no despertarme un día canción de Enrique Iglesias, libro de Ana Rosa Quintana y peli de Isabel Coixet (de los dos primeros desconozco títulos concretos. De la tercera intento olvidarlos)

Catarsis

He pasado un tiempo saldando cuentas y sacándome arena de los bolsillos. He dado tantas vueltas que no acabo de saber bien en qué punto del viaje me encuentro y ahora tendré que acostumbrarme de nuevo a la luz, abriendo poco a poco los ojos mientras el mundo se enfoca y yo aprendo de nuevo a medir la distancia entre mi cuerpo y el suelo. Me afeitaré, me pondré los vaqueros que se me mancharon de rojo cuando pinté mi cuarto, buscaré mi camiseta de la Naranja Mecánica y, como quien talla un diamante, limpiaré el barro de mis zapatos sin ninguna prisa. Después incluso puede que me anime a salir a la calle.








He estado leyendo (poco) y escribiendo (poco). Hoy he pensado que, después de casi dos meses, retomar este blog con apuntes de servilletas y entradas sietemesinas podría ser una manera absurda y adecuada de buscar el camino de migas de pan. Esto es más o menos lo que es antes de ser.




Hace unos días que comentaba en esta bitácora la solvencia y el crédito periodístico que exhiben, por antonimia que no antonomasia, determinados diarios digitales. Si otrora era El Plural del singular Enric Sopena el que desfilaba por este blog, hoy le toca a su antípoda en cuanto a línea editorial se refiere: Minuto Digital. Y es que esta mañana, y atendiendo a mi pequeño y malsano vicio de leer, al menos a vuelapluma, un buen número de periódicos cada día (costumbre, por otro lado, que desaconsejo a todo aquel que aúne los escrúpulos con el deseo de llevar una vida placentera), me he tropezado en Minuto Digital con el siguiente titular: "TVE podría estar pagando 10.000 euros semanales a Cayetana Guillén Cuervo". El artículo se adornaba con los manidos “titiritera de la ceja”, …, y otras perlas tan de moda en algunos escupideros nacionales. Tampoco he podido discernir si lo noticiable es Cayetana, su trabajo en la tele o los 40 mil mensuales. Además, algo más abajo, de propina y probablemente amparada en el desconocimiento de un estudiante o un becario, o en la torpeza de otro analfabeto titulado en periodismo, se paseaba una errata lingüística de las gordas, aunque no es a eso a lo que voy.


A esto sí es a lo que voy: en mi opinión, que reconozco se mueve al ritmo del tuntún las más de las veces, que el titular de una noticia en un medio de comunicación se apoye en un verbo en tiempo condicional es, además de capcioso, toda una declaración de desvergüenza profesional. Y es que, por definición, la condicionalidad verbal acarrea implícita la no existencia del hecho que describe. Que sí, que yo también PODRÍA estar jugando en el Madrid, o desfilando para el modisto ése que parece una señora mayor, o podría ser la primera tortuga mora que escribe un blog, pero para eso tendría que tornar lo irreal en real y lo que es a lo que no está siendo. Que estas prácticas manipulativas se den en un panfleto manifiestamente xenófobo y neofascista como MD casi es de esperar; que puedan extenderse a la prensa “seria”, como poco a poco empieza a atisbarse, es algo que, sinceramente, a mí me aterra.


Por cierto, y volviendo a Cayetana G. Cuervo y el cine patrio… no será cierto que, el año pasado, nuestra INDUSTRIA cinematográfica ingresó 81 millones de euros y se fundió 84 en subvenciones de dinero de los bolsillos de todos los españolitos, ¿no?


Pd: como no podría ser de otra manera, los señores de Minuto Digital han censurado tenido a bien no publicar mi comentario a su artículo.


http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/03/25/tve-podria-estar-pagando-10000-euros-semanales-a-cayetana-guillen-cuervo


En fin, lo de siempre: que nuestra clase política es una fábrica de mierda, que los medios de comunicación son las tuberías complacientes y partidistas que la transportan y que, al final de este sistema invisible de alcantarillado, nuestros cenagosos cerebros celebran haberse conocido.




la privacidad. No soy mojigato. Consentimiento para publicar, a no ser noticias de interés general beatriz montañez




Siniestro intelecto diestro: Recuerdo haber escuchado al diputado del Partido Popular, Alejo Vidal Quadras, en plena campaña electoral previa a las elecciones generales del año pasado, argumentar que en estos últimos tiempos saber vender una idea era más rentable que la valía de la propia idea, y que en estos menesteres, la derecha aún tenía mucho que aprender de la izquierda. Yo no podría estar más de acuerdo. Hace unos años, todo político se hacía asesorar por abogados, sociólogos, expertos en oratoria… Hoy todos esos asesores están subordinados a la figura del publicista. La política se ha convertido en un producto de consumo, y vender un programa electoral frente a otro no difiere en mucho de vender Coca Cola frente a Fanta (que por cierto, son la misma empresa). La izquierda política tradicional, PSOE e IU, han hecho marca de ciertos valores universales: libertad, tolerancia, cultura, ecología…, con los que han envuelto el paquete. Además, y dando mayor peso al argumento de Vidal Quadras, han elegido con acierto comercial a los mejores vendedores; y es que no es lo mismo que te ayuden a elegir Javier Bardem, Miguel Bosé o Joaquín Sabina a que lo hagan Norma Duval, Juanito Navarro o Marujita Díaz. Ahora es cuando alguno de vosotros pensará que sólo un imbécil basaría su decisión en función de lo que he comentado, y es que aún no he explicado el truco final: conseguir que no parezca que sólo es un producto bien envuelto y bien vendido. Como lo del diablo.




A tientas y a ciegas.


World Wild Fundation.


Una hora a oscuras. Yo me apunto.




Detrás de todo político, hace unos años, encontrábamos toda campaña, ya no tiene detrás Las ideologías políticas, se empeñe quien se empeñe, no pesan en la sociedad ni un .. de lo que hace unas décadas. Las revoluciones que hicieron nuestros padres y abuelos, sus luchas y sus ideales, no las entendemos más allá de la pantalla de los multicines. Nosotros, es cierto, tenemos aún mucho que hacer, sobre todo en cuestión de derechos sociales, pero apenas nos queda tiempo entre Twentis, series de la tele, depilación láser y unas cañas con los colegas. Y para un rato que podríamos tener los domingos por la tarde, nos colocan el fútbol.falespeña seguro podría relacionar literatos, pensadores, filósofos de derechas.




Siniestro intelecto diestro


Dragó, el del teatro y garci. Peña podría relacionar cultura de derechas.







Nota: Está sin corregir, sin ordenar, c&p directamente del Word, sin terminar y casi sin empezar. Podría decir que es una mierda de entrada, pero quedará mejor si lo asocio con alguno de los -ismos del S. XX.

Vale, es una mierda de entrada.

Vintage

Junto a La Pandilla Basura, el coleccionable "Súper monstruos" de Milano arrasaba en los recreos de las escuelas a finales de los ochenta. Confieso que en aquel entonces habría dado cualquier cosa por abrir mi sobre y encontrar dentro a Tigorr. Pero lo cierto es que, hasta hoy, sólo le había visto el careto una vez, en la mano de aquel niño que lo paseaba miserablemente orgulloso por el patio de nuestro colegio público, con esa mirada de "Yo lo tengo. Tú no" que traspasaba el alma de aquellos que osábamos ensuciar su naipe con nuestra ilusión. No he vuelto a saber nada de aquel pequeño cabrón, aunque sus ojos aparecen demasiado a menudo en las portadas de los periódicos y los telediarios.

Creo que fue entonces cuando aprendí que, sin comerlo ni beberlo, en esta vida hay gente a la que le toca el Tigorr y gente a la que no.


Nota: En Greenshines podéis encontrar las imágenes con mejor resolución. Por los comentarios se puede deducir que la Generación X, además de ser ya algo viejunos, no vamos sobrados de memoria. Y que lo de Sonic Youth, El guardián entre el centeno o Winona Ryder son una milonga. El nexo de la GX es el Tigorr de los cojones.

Volverán las oscuras golondrinas

Hace unos días, Galina y Lajos comentaban en su blog, un batiburrillo sobre lo divino y lo humano que cultivan al alimón, el cambio de la tendencia migratoria de esos animalillos de temporada, el viâtor aestâtis*. Y es que todos los informes, oficiales y oficiosos, coinciden en que Spain ya no es tan different y los turistas empiezan a darse cuenta.

En los 60´s y 70´s, un tourerou, una gitana vestida de faralaes, miles y soleados kilómetros de playas naturales y el tinto en porrón, hacían de nosotros y nuestro país un destino exótico, un imán para las gentes civilizadas de allende los Pirineos. Los europeos no venían a España por este o aquel monumento, por nuestros museos o nuestra oferta cultural: venían porque éramos diferentes. Y baratos. Y ahora hemos dejado de ser ambas cosas. Estos últimos años imitamos pésimamente lo que se hace (desde hace más tiempo y mejor que nosotros) en otros países, los putos resorts y hoteles con SPA aparecen como champiñones, de un día para otro, y con especial querencia en zonas protegidas (tampoco en esto somos originales, que lo inventaron al otro lado del charco) y, para colmo, somos más caros que la sangre. Nos hemos equivocado en la oferta, no hemos entendido que un alemán sólo quiere tomar el sol hasta abrasarse y un chiringuito en el que tomarse una cerveza fresquita, frente a una ración de sardinas, porque eso es precisamente lo que no puede tener en su país, y que quiere hacerlo en un lugar con buenas condiciones de seguridad, sanidad y con alternativas de ocio y cultura (y hasta aquí, nadie ha dicho que esté contra los buenos hoteles y restaurantes). El dinero que deberíamos haber empleado en la mejora de los servicios lo hemos emparedado, literalmente, y cuando hemos empezado a venderle al guiri lo que ya tenía, sencillamente ha dejado de interesarle. Y como somos tan asombrosamente estúpidos, no hemos previsto que esto ocurriría, o sí, pero hemos mirado hacia otro lado. Y como tampoco hemos desarrollado otras alternativas en cuanto a turismo (el rural es como el jugador promesa de los juveniles y que no acaba de jugar en el primer equipo, y el cultural es que ni va convocado), la gallina de los huevos de oro apenas va sirviendo ya para hacer un caldo, pero de los que cuecen y no enriquecen.

*Nota: traducción más que libre, libérrima, de "turista".

δέον λόγος

Muy amablemente, Francisco José me instaba en un comentario, en el post que precede a éste, a continuar escribiendo, cosa que probablemente haré en cuanto tenga algo más de tiempo. De momento, un pequeño piscolabis en forma del rizo de un rizo: un trabajo pseudoperiodístico (éste que os presento), de alguien que no es periodista (yo), sobre un diario digital pseudoperiodístico (aparecen como setas), dirigido por Enric Sopena (aquí que cada uno elija el adjetivo que estime oportuno). Ojeando El Plural de hoy, y optando por perder el tiempo entre eso mismo o ser productivo para mí país (o al menos, para aquellos que lo manejan), me he dedicado a clasificar las noticias de su portada por temáticas, siendo el resultado:

Otros: He agrupado en esta categoría las noticias que no versan sobre PSOE o PP, sumando un total de siete (de entre ellas, una defiende a Gabilondo y Mª Antonia Iglesias justificando su ataque a María San Gil, y otras tres le zurran la badana a Pedro J. y a la COPE, pero he considerado que su esencia no era eminentemente política).

PSOE: Una en contra (la detención del alcalde socialista de Alcaucín por un tema de corrupción urbanística, titular por otro lado inexcusable si se pretende hacer algo que se asemeje a un periódico) y cuatro a favor (un poco tedioso el explicarlas, la verdad).

PP: Una, dos, tres... dieciocho. Dieciocho noticias sobre el PP en la portada de hoy de El Plural y... a ver... una, dos, tres... dieciocho noticias negatifasnuncapositifas sobre el partido de centro derecha.

Iba a hacer unas capturas de pantalla y cosas así para respaldar lo que digo, pero si alguno de vosotros, lectores (y con tantas ganas de perder el tiempo como yo), se anima a visitar la web de Sopena, podréis hacer la comprobación in situ, que ya digo que yo no soy periodista ni intención tengo de parecerlo. Supongo que las noticias irán relevándose y variarán el resultado de este currazo que me he pegado, pero es lo que tiene la rabiosa actualidad.

Ah, un par de cosas: No acabo de pillar lo del nombre del diario en cuestión; siempre he sido un desastre para los chistes. Y la otra es que ahora me explico yo cómo puede ser que el PP no gobierne nuestro querido país... ¡si es que no hacen nada bien!

Pd: Voy a echar un vistacillo a Libertad Digital, a ver si equilibro la romana.
Pd 2, the revenge: "...optando por perder el tiempo entre eso mismo o ser productivo para mí país..." no es un bucle semántico, aunque lo parezca.

Vanity fair


Coto Matamoros:
-"Eres una buena persona, Aída"

Aída Nízar:
-"Buena no: Excelente"


Ratones Coloraos

10 de febrero de 2009

Desde Madrid con amor

Más recordándonos a un capítulo de Los Roper que a otra cosa, la trama de espionaje, contraespionaje y recontraespionaje que se viene cociendo en Madrid y que El País nos va suministrando por entregas, parece que empieza a amainar una vez iniciada la investigación oficial pertinente. A mí, sinceramente, me la trae al pairo que se espíen los unos a los otros, se escuchen a escondidas o se aposten tras los ojos de las cerraduras. Si en ello existe responsabilidad legal, que expíen (esta vez con "x") su voyeurismo con su correspondiente sanción y Santas Pascuas. Lo que me deja más intranquilo es la viciosa propensión del Partido Popular a las disputas cainitas, a esta inquina por ver quién es el gallo del corral, y que está abocando a la totalidad del partido a un destino kamikaze. Sólo así se explica que, con la que está cayendo, el PP no recorte más allá de unas décimas su distancia en intención de voto con el partido del (des)gobierno. Rajoy es un líder sin autoridad (por más que alguna vez dé un palmetazo en la mesa) incapaz de inspirar en los españoles la confianza y la ilusión necesarias en un partido que aspira, cada vez más por deméritos ajenos que por méritos propios, a dirigir este país. Si añadimos al sustraendo los votos que les está rebañando UPyD, que tampoco es, por ahora, alternativa de gobierno, y el último descalabro electoral de Izquierda Hundida (perdón por el chiste malo) que deja vacío el espacio para la izquierda política en España, me temo que nos queda ZP para rato. Si es que nos queda mucho rato.

Ikea sucks

Al principio era Bush. Su estúpido capricho bélico en Irak había revertido en un encarecimiento del precio del petróleo y en el consecuente empobrecimiento mundial, desembocando en una crisis alimenticia. Pero Bush se fue (thank God). Después, los siniestros especuladores del ladrillo alentaron la subida de precios de la vivienda y el dinero en “B” se extendió como el gas de la risa, hasta que no cupo más mierda en una burbuja que acabó explotándonos delante de la cara. Pero entonces resultó que, ya en los albores de la crisis, el sector servicios o la industria destruían más empleo que el circo de la construcción, tan divertido para todos hasta que empezaron a caerse trapecistas. Y si no es Bush ni los avaros promotores, ¿de quién demonios es ahora la culpa de que el desempleo esté ahogando a millones de personas en este país? ¿A quién demonizaremos cuando los cuatro millones de desempleados que nunca serán, según Corbacho o Solbes, acaben siendo?

Pues a los bancos.

El ministro Sebastián, el mismo que hace unos días animaba a consumir producto nacional frente al extranjero (si eso lo dice un ministro pepero, lo cuelgan del palo mayor), se ha puesto su traje de poli malo y le ha dicho a Botín & Cía. que, o empiezan a soltar los cuartos, que tenerlos tiénenlos, o les echan los perros sin vacunar ni nada.

Y ahora las reflexiones y los desvaríos:

1) No me gustan ni Bush, ni los promotores, ni los bancos.

2) Que un banco presente beneficios y se lo piense tres veces antes de conceder un crédito, no sólo es recomendable, sino además necesario en tiempos de crisis. De haber aplicado los mismos criterios estos años precedentes, otro gallo nos cantaría. Lo que ocurre es que hemos pasado de tanto al tan poco en lo que se tarda en firmar un finiquito.

3) El Gobierno de España ha demostrado sobradamente que no sabe gestionar una situación crítica. Miguel Martín, presidente de la Asociación Española de la Banca, declaro públicamente el pasado lunes que “Las autoridades no han sabido actuar”, aunque con anterioridad son muchos los analistas económicos internacionales los que se habían expresado en los mismos términos.

4) A todos aquellos que respaldan al Gobierno en su tesis de que esta crisis viene de fuera, que aquí se habían hecho los deberes, que estábamos mejor preparados que los demás, y tantos otros axiomas oficiales, les pregunto: ¿Por qué afecta a España en mayor medida que al resto de países de su entorno? ¿Por qué todas las previsiones de las autoridades económicas europeas sitúan a nuestro país en el último vagón de la recuperación? Y si viene de fuera y aquí no se podrá hacer nada hasta que se arregle fuera, ¿para qué demonios necesitamos entonces a nuestros políticos?

5) Todos estos postulados son, lo reconozco, simplistas y superficiales, pero hoy tengo la mente turbia y envenenada por una noticia: el socialista Pérez Touriño, el mismo que en connivencia con los nacionalistas desplazó de la presidencia de Galicia a Manuel Fraga tras las elecciones de 2005, el mismo que hace unos meses fue noticia por gastar más de dos millones de euros de dinero público en la remodelación de su despacho personal, y el mismo que se desplaza en un Audi A8 oficial valorado en 480.000 euros (el vehículo oficial de Barak Obama cuesta 150.000 euros menos que el del presidente gallego), acaba de gastarse otros cuatro millones de euros (repito, de dinero público) en acondicionar tres salas de San Caetano, sede del gobierno de su comunidad. A destacar los 43.111 euros en sillas de diseño danés, concretamente de la elitista marca Fritz Hansen, a razón de 2.269 euros por cada una de las 19 que ha comprado, y los 170.000 euros de una cristalera que se oscurece a voluntad con un mando a distancia. Pues ahora que caigo quizá era eso, que el abrasador solazo gallego les ha frito sus cerebros y por eso se comportan como si fueran auténticos sinvergüenzas.

6) Qué razón tenía la exministra de Cultura, Carmen Calvo, cuando dijo lo de “Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”. Y yo pensando que era de todos.

La parte contratante de la primera parte


Estrabismo
















Palabrería

Hace unos días leí el que, en mi opinión, es el mejor post con el que me he encontrado desde que hace ahora casi un año me aficioné a esto de los blogs. El caso es que, tras su enésima lectura, he acabado regurgitando un pensamiento que se me estaba empezando a agriar dentro de tanto darle vueltas. Así, enmarañado, desordenado y bílico, lo dejo ir:

Estoy realmente cansado de que lo correcto empiece a atarnos tan corto. Me da miedo que las opciones empiecen a limitarse a lo bueno, lo recomendable y lo cívico, y me asusta la asepsia moral impuesta. Le temo a la ingeniería social, a la manipulación en aras de una sociedad moderna y perfecta. Me resisto a no preguntarme, a asentir complaciente, a no romper un plato. Me refugio en lo distinto y me agarro a las riendas de mi vida y de mi imperfección. Desconfío de la democracia, de la solidaridad, del talante, de la tolerancia, del buen ciudadanismo, de la ecología, de la verdad y de la ética. Huyo de la gente y busco a las personas, y me espanto de las apestosas ideas más allá de la esencia de lo humano. Recelo de la moda, de la dieta sana, de dormir ocho horas y de los ordenadores. Me siento cómodo en la improvisación y en lo feo y en lo roto y en lo inconveniente y, por encima de todo, entiendo la duda como principio y fin de todo conocimiento.

La libertad únicamente cobra sentido cuando podemos elegir ser esclavos.

Los pájaros tirándose a las escopetas

Lo explicaré por esta vez y debería ser suficiente. Seguro que lo es. Este blog que estáis leyendo no es un espacio de opinión pública. No es una tertulia, ni es un patio de vecinos, ni la cola de la carnicería, ni la hora del café. Y tampoco es un reducto democrático adalid de la libre expresión. Y no lo es sencillamente porque NO TIENE POR QUÉ SERLO. Podría decir que no necesito justificarme para autorizar o no los comentarios, o que todos y cuantos se han enviado han sido publicados de forma fidedigna, o que a veces tardan en aparecer porque, muy a menudo, pasan varios días sin que ni tan siquiera encienda este ordenador. Pero no, no voy a decirlo. Podría mentir si lo hiciera, o podría no hacerlo, o podría importarme una mierda hacerlo o no. Escribo sin ánimo de adoctrinar ni descubrir un nuevo mundo a nadie, y sin más acierto que el que tendría mi vecino de abajo o la señora que limpia en mi oficina. Este blog sólo es mi casa, el cuarto donde ordeno mis pensamientos y los pongo a secar en la ventana. Eso es todo. Así que, a partir de ahora, aquél que decida coserme a reproches porque barrunta que no le publico un comentario o que piense que soy un cabestro por aquello que escribo en este blog, debería releer esta entrada y empezar a resignarse. Sé que algunos de vosotros, los menos, ya me habéis entendido.

Con eso me es suficiente.