Aminatu Haidar


La activista por los derechos de los saharauis, Aminatu Haidar, premio Robert Kennedy entre otros, cumple hoy tres semanas en huelga de hambre desde su exilio forzado (o no tanto) en el aeropuerto de Lanzarote. El Gobierno de España, el del talante y el buen rollo, ya no sabe cómo quitarse el marrón de encima, y el afable Moratinos, en un intento claro de quedar bien con todos, dio buena prueba de ello ofreciéndole hace unos días a la saharaui la nacionalidad española, a sabiendas de que Haidar no aceptaría, de que no puede aceptar porque no es esa su lucha. A decir verdad, tampoco es que el ministro pueda hacer mucho más en una situación en la que está todo por hacer, empezando por dejar de amagarse ante nuestros vecinos del sur. Y es que la activista, siguiendo los dictados de sus convicciones, actúa exactamente como tiene que actuar, que no es de otra manera sino llevando a la portada de los periódicos la bochornosa situación en el Sahara occidental, en un intento de llamar la atención de la comunidad internacional sobre el abandono y el sometimiento que sufre su gente, víctima de una represión constante. Después de más de 30 años, ningún gobierno democrático de este país ha hecho el más mínimo esfuerzo por ayudar a un pueblo que una vez estuvo bajo nuestra bandera, y que ahora se ve pisoteado por Rabat y expoliado por las grandes multinacionales. Claro, que cuando eran españoles (a la fuerza) nos dejaron bien claro con el Frente Polisario que no nos querían allí, y ahora que son marroquíes (a la fuerza) y han cambiado Guatemala por Guatepeor sacan a pasear deudas históricas reclamando, con razón o sin ella (¿hablamos de ética o de política?), la cuenta pendiente que el entonces joven príncipe Juan Carlos I se comprometió a saldar en 1975, con el objetivo final de que se acaten las distintas resoluciones que desde la ONU han reconocido el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

Este asunto es demasiado turbio, y lo es por la connivencia de los estados español y marroquí, como para tener una solución rápida, y menos aún para que la solución sea realmente eficiente y solventar así de una vez por todas un conflicto que todos intentan esconder bajo la alfombra de la vergüenza, la misma que no tienen los que se llenan la boca hablando de derechos humanos desde sus poltronas en el Congreso.

Imagen tomada prestada de aquí.

9 comentarios:

Necronomicón.net dijo...
6 de diciembre de 2009, 21:35

Pues para vergüenza de muchos este tema se “resolverá” (nótese el entrecomillado) con un cruce de reales llamadas telefónicas.

Eso sí, el problema de fondo perdurará porque los favores (más aún los reales) hay que pagarles.

J.Lorente dijo...
8 de diciembre de 2009, 2:47

Lo cierto es que la situación del Pueblo Saharaui es digna de atención. Pero también es cierto que, si en su día fueron Españoles (a la fuerza) y ahora son Marroquíes (a la fuerza , también), lo son porque así lo eligieron.

A mediados de los ´70, Televisión Española (la que había), emitió imágenes de los Saharauis quemando en fogatas sus Documentos Nacionales de Identidad "ESPAÑOLES" porque querían ser "MARROQUÍES". De modo que la decisión fue suya y, por aquel entonces, ya sabían a qué se atenían... Por desgracia, la Historia siempre acaba pasando factura.

Y por otro lado, aquí estamos los Españoles, tan buena gente como siempre, que anteponemos la Moral a los Intereses (de lo cual, en el fondo, me alegro) con el único objetivo de quedar bien (cosa que me revienta).

Un saludo.

Anónimo dijo...
11 de diciembre de 2009, 9:55

Esta señora se tenia que haber quedado en su tierra y no recoger ningun premio, ya que despues de tantas vejaciones y malos tratos sufridos por el'' primo del rey''y su pueblo, debería saber de antemano, que si salía de su pais para hacerse la foto y humillar a Marruecos, se la jugarían.
Ahora la patata caliente pá los
Españoles.

J dijo...
11 de diciembre de 2009, 15:42

Necronomicón: En estas fechas tan señaladas, que El Rey de España mediara para resolver lo del regreso de Haidar a su tierra sería un pelotazo publicitario para la Casa Real. Aunque de monento Moncloa se niega a que D. Juan Carlos I interceda, yo también pienso que al final no quedará otra. ¿Las condiciones para que Marruecos acceda? Eso no lo sabremos ni tú ni yo.

J. Lorente: De quedar bien sabe mucho este gobierno a todos los niveles, desde políticas de inmigración o sociales, hasta convenios internacionales. Si su gestión fuera como su empeño en repartir caramelos, otro gallo nos cantaría.

Anónimo: Esta señora sabía lo que iba ocurrir desde mucho antes de subir al avión. Ésa es precisamente su baza.

Gracias por pasaros por aquí. Un saludo.

Markos dijo...
11 de diciembre de 2009, 18:30

Lo que sí que es de risa es que el borbón se ofrezca a negociar con su hermano...teniendo en cuenta que sólo debe un trono a la estirpe alauí...es como enviar a la zorra a cuidar las gallinas.
Salu2

Miércoles dijo...
14 de diciembre de 2009, 0:31

Después de las barrabasadas que se leen en algunos medios da gusto leer un artículo sereno e informado como el tuyo.

J dijo...
14 de diciembre de 2009, 15:00

Markos: Lo que es de risa es que en estos tiempos estas cosas tengan que arreglarse entre reyes.

Miércoles: Se hace lo que se puede, eres muy amable.

Gracias a los dos.

Anónimo dijo...
15 de diciembre de 2009, 12:16

El caso de Aminatu vuelve a ser una evidencia más de la hipocresía que se despliega por el mundo, aunque, como el cado de España, se disfracen de falso progresismo y a la vez joroben como el que más. El tema del Sahara no es más que otro de los casos vergonzosos de injusticia que padecen los pueblos que no poseen recursos apetecibles para el “democrático” primer mundo, además de tener la desgracia de que junto a él haya un pais que es gendarme de USA (caso este de Marruecos en Africa, o de Israel en Próximo Oriente). Y vergonzosa también la actitud hacia el pueblo saharaui de los dos gobierno seudosocialista que han gobernado en España limpiandole la baba al rey marroquí y olvidándose de los compromisos firmados, y lo que es más importe, los morales, contra un pueblo que lleva siglos padeciendo injusticias. Desde aquí animo a los grupos de apoyo a Aminatu a que redoblen la lucha, pero que no caigan en el error de que esta luchadora muera, oiganlo bien, eso es lo que desearía el gobierno Marroquí: muerta serían dos días de noticias pero viva se convertiría en una “mosca cojonera”, y eso si que les da quebraderos de cabeza. Y una reflexion más: ¿dónde está el Frente Polisario que no se les ve ni oye? Me guardo lo que pienso. ¡A vivir Aminatu, que tú vales más viva que muerta, ya que los actuales lideres saharaui han caido en el conformismo! Saludos de un Andalusí.

J dijo...
15 de diciembre de 2009, 14:21

Anónimo Andalusí: En efecto, mientras el gobierno español está acojonado ante la posibilidad de que la activista saharaui muera, más por la mala publicidad que les daría que por el interés que han demostrado en solucionar este conflicto, para Marruecos no sería otra cosa que volver a la asquerosa pasividad de hace más de un mes. Gracias por pasarte por aquí y por tu comentario.