Visca Allen

Woody Allen es de esos tipos que suelen despertar de todo menos indiferencia. Genial en sus diálogos, con altibajos en su dirección y mediocre como actor, lleva muchos años atrapando la atención de aquellos a los que nos gusta el cine. Su(s) personaje(s), un batiburrillo de TOCs repartidos a partes iguales entre pasiones y fobias, ha sobrevivido sustentado principalmente en su sentido del humor, cosido de ironía y auto parodia, un poco al estilo del Maestro Groucho. El estreno de su última película, Vicky Cristina Barcelona, escondía una sorpresa que ha tenido a base de Almax a buena parte de los separatistas catalanes durante todo el fin de semana. La razón es que, en una secuencia de la película, Vicky, el personaje que interpreta Rebecca Hall, es preguntada por la razón de su estancia en la ciudad, a lo que Vicky responde:

-"Estoy haciendo un master en Identidad catalana".


Je, je, je, je... Se me escapa la risa tonta.


A los señores de la Generalidad, que han puesto un buen puñado de cuartos en la peli para promocionar Barcelona, se les ha quedado la cara como al protagonista del cuadro de Munch. Es lo que tiene la falta de sentido del humor, que como es bien sabido, está inevitablemente aparejado con la inteligencia. Igual si aprendieran un poco de los vascos, que ejercen el sano ejercicio de reírse de ellos mismo con su "Vaya semanita", llegarían a ver más allá de su corta nariz provinciana.


Este Allen tiene unas caídas...

3 comentarios:

LaRaKeLa dijo...
28 de septiembre de 2008, 13:36

Aún no la he visto y mira q me mola Woody.
No sabía yo que se marcara tal puntazo. Y eso que es una peli por "encargo", que si no directamente se los carga.

Un saludo de una nueva seguidora de tu blog ;)

En la nevera dijo...
30 de septiembre de 2008, 17:59

Parece que a Woody los billetes le sirven para hacer películas, no autolobotomías. La estupidez no se compra con dinero; se regala en las escuelas.

Sara M. dijo...
1 de octubre de 2008, 12:59

Gracias por tu comentario y visita.
La estupidez puede llegar muy lejos y más en cuestiones de este tipo.